Nutella casera ¡Con mucho menos azúcar!

Aquí les traemos una muy buena opción para chicos y grandes.

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Ingredientes:
1 1/2 taza de avellanas enteras
1 1/2 tazas de leche entera
3/4 taza de leche en polvo
1 cda. de miel de sabor suave
una pizca de sal
1 taza copeteada de chocolate amargo o semiamargo, picado o en chispas.
1 taza rasa de chocolate con leche, picado o en chispas.

Preparación:
Tostar las nueces en una charola para hornear, a 200 ºC durante 10 minutos o hasta que empiecen a oler y la piel se empiece a despegar. Pasar a un paño de cocina y frotar juntas para eliminar la mayor cantidad de piel posible. Mientras estén tibias, trasladarlas al procesador de alimentos y moler hasta lograr una pasta espesa, como la mantequilla de cacahuate natural.
Mientras tanto, caliente la leche, la leche en polvo, la miel y la sal en una cacerola pequeña sólo hasta que empiece a hervir. Retire del fuego.
Derrita el chocolate a baño maría, revolviendo ocasionalmente hasta que esté suave.
Añada el chocolate derretido a las avellanas molidas y continúe procesando la mezcla, parando para raspar los lados del recipiente según sea necesario. Agregue la mezcla de leche caliente y mezcle hasta que todo esté bien integrado y suave.
Rinde alrededor de 2 tazas.

15 Alimentos sorprendentes que puedes congelar

Me gusta cocinar en grandes cantidades y congelar una parte. Otra razón para congelar es que podemos ahorrar. Así, puedes comprar a buen precio frutas o verduras de temporada y congelarlas para usarlas después. Una gran cantidad de alimentos son fáciles y aptos para este proceso. Ten en cuenta que las bolsas para congelar se pueden volver a utilizar.
He aquí una lista rápida:

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Hierbas frescas – Lo creas o no, las hierbas frescas se congelan muy bien. Simplemente hay que desplegar todas las hierbas en una bandeja para hornear forrada. Asegúrese de acomodarlas una junto a otra. Cuando todos están congeladas, quítalas de la bandeja y guárdalas en una bolsa zip lock.
Productos horneados – Haz una doble porción de cualquier receta y congela una. Puedes guardar magdalenas, donas y crepas en el congelador, utilizando recipientes para congelar o bolsas zip lock. Asegúrate de separarlos con una hoja de papel encerado.
Frutas Frescas – Estas funcionan igual que las hierbas. Lava, corta y alinea una al lado de la otra en una bandeja para hornear forrada. Una vez que se congelan, colócalas en una bolsa o recipiente apto para el congelador.
Restos vegetales – Guarda los restos y extremos cuando cortes verduras!  Las puedes utilizar después para hacer fácilmente un caldo casero.
Cáscaras de cítricos – Sí, se pueden congelar sus cortezas. No te deshagas de ellas. Si tienes una receta que requiere ralladura, éstas pueden ser utilizadas sin tener que comprar más fruta. Sólo guárdalas en un recipiente apto para el congelador o en una bolsa zip lock.
Arroz – Cocina un lote de arroz, extiéndelo sobre una bandeja para hornear y congélalo. Una vez congelado, puedes transferirlo a un recipiente para almacenar. Me encanta hacer esto con arroz salvaje, ya que toma mucho tiempo para cocinar. Me encanta usar el mío en frituras.
Pesto o salsa de tomate – Normalmente suelo hacerlas y las congelo en envases pequeños, de esta forma no es necesario descongelar una gran cantidad cada vez. También se puede congelar en una bandeja de hielo, en porciones individuales.
Pasta de la galleta – Prepara un lote de tu pasta favorita de galletas. Sirve varias porciones con una cuchara en una bandeja para hornear. Congela y luego guárdalas en una bolsa zip lock. Así, cuando tengas un antojo de galletas puedes hornear sólo unas pocas. Yo dejo la mía descongelar ligeramente sobre el mostrador antes de hornear.
Ketchup – Si eres es como yo y sólo la utilizas ocasionalmente, puedes congelar la mayor parte. Vierte la salsa en bandejas de hielo y congélalas, así las puedes utilizar de una en una cuando sea necesario.
Jengibre – Corta el jengibre pelado en trozos de 1 pulgada. Envuélvelos en plástico y guárdalos en una bolsa en el congelador. Se deben utilizar antes de 3 meses. Descongela a temperatura ambiente antes de usarlo.
Frutos secos / nueces –  Almacena en un recipiente hermético y congela. Descongela a temperatura ambiente antes de usar. Deben ser utilizadas antes de 6 meses.
Pasta de tomate – Vierte la pasta en bandejas de hielo y congela. Basta con sacar uno cuando lo necesites. Debe durar unos 6 meses.
Pan – Congela el sobrante de la baguettes que no se comieron. Basta con sacar un trozo cuando lo necesites y ponerlo en la tostadora. El pan debe durar alrededor de 6 meses en el congelador. Además puedes congelar las sobras y codos del pan en una bolsa, pueden ser fácilmente convertidos en pan rallado saludable.
Vino – ¿Alguna vez abres una botella de vino y no la terminas? En lugar de tirarla, congela el sobrante en bandejas de cubitos de hielo. No va a ser apta para el consumo, pero se puede utilizar para cocinar.
Jugo fresco – Si tú no bebes jugo a menudo, puedes exprimir una naranja o una manzana y congelar el jugo en bandejas de hielo.